Charlas de Maquillaje

Como sabrán, este blog es 100% Kat Von D friendly, capa de capas, tiene una propuesta de maquillaje mega original e interesante y sus productos son lo más.
Hace poco, nuestra amiga Kat empezó con los beauty chat, donde invitó a varios amigos y makeup gurus para hacer una serie de videos tutoriales y otros con charlas sobre diferentes temas que propone ella.
¡Si no los vieron ingresen ya a su canal porque están muy buenos!

De todos los videos que salieron al momento, dos tópicos me llevaron a hacerme las mismas preguntas:

  • ¿Cuál es mi primer recuerdo relacionado al maquillaje?
  • Si tuviera que elegir solo un producto cosmético ¿Cuál sería?

Así que le propuse a mi fellow geek escribir nuestras respuestas animándolas a uds a que compartan también sus respuestas.

Arranco, y no nos dejen solas en esto ¡eh, comenten!

Mi primer recuerdo relacionado al maquillaje creo que es bastante común: de niña jugando con las petaquitas de Barbie. Me acuerdo que le entraba a la sombra azul con mucha fuerza, uña incluida, tratando de sacarle el mayor color posible a la sombra. También recuerdo la frustración que me daba el “labial” de plástico que tenía, moría de ganas por poder pintarme los labios y no entendía la crueldad de poner un labial trucho en esa petaca. Por suerte mi vieja siempre le gustó el maquillaje y me dejaba jugar con el de ella que era 100% real <3

Y sobre con qué me quedo de todos mis cosméticos, estoy en la misma disyuntiva que Kat Von D, estoy entre el delineador negro y un labial rojo. Ahora que mis labiales se tapen los oídos y no lean (??), pero creo que me quedo con el delineador negro. Fue lo primero que usé seriamente, antes que base, corrector, todo. Tuve una adolescencia darkie y el delineador es mi fiel compañero desde esa época.

Ahora le paso la posta a mi fellow geek: ¡Tuya Lu!

Mi primer recuerdo de maquillaje fue un regalo que me dejaron los reyes, era como un cofre que tenía tres pisos y cada parte se abría a su vez hacia los costados (muy pro ahora que lo pienso).
En uno de los pisos tenía “joyas” de plástico y en los otros tenía pinturitas. La tapa incluso tenía un espejito, toda una paquetería!
Con ese kit, y algún lapiz de labios de verdad que mi madre me donaba, me encantaba pintar a las muñecas y todo lo que anduviera en la vuelta.

El producto con el que me quedaría es bien fácil, por lejos sería máscara de pestañas, a prueba de agua obvio. Es lo que me hace la mayor diferencia, me cambia completamente. Igual si pudiéramos hacer trampa también me quedaría con el Russian Red encanutado en alguna media o algo 😛

¿Y ustedes? ¿Nos cuentan? 🙂